Durante abril, en el marco del Mes del Libro, se realizó el lanzamiento oficial el libro “Memorias del Volcán Copahue: una antropología del territorio pewenche, escrito por la es antropóloga y doctora en Educación, Dafne Taroppio Jerez. A partir de relatos orales, archivos históricos y un trabajo de campo prolongado, la obra invita a redescubrir las formas de habitar y experimentar la cordillera en torno al volcán Copahue, ubicado entre la Región del Biobío, en Chile, y la provincia de Neuquén, en Argentina. Desde una mirada antropológica, la investigación muestra cómo las comunidades pewenche han mantenido históricamente una relación profunda con el volcán y la cordillera, en un espacio atravesado por desplazamientos, vínculos interétnicos y transformaciones sociales y territoriales. En su interior, la publicación incorpora además pinturas al óleo del artista nacional Álvaro Bindis, inspiradas en el paso Copahue como antigua ruta cordillerana entre Chile y Argentina. Memorias del volcán Copahue propone unareflexión sobre memoria, experiencia humana y territorio, invitando a recorrer la montaña desde sus relatos, silencios y memorias. Dentro del libro, el volcán aparece como una presencia viva dentro de la experiencia cotidiana y la memoria de quienes habitan la cordillera. Por su parte, la autora se destaca por su vasta trayectoria de más de veinte años, donde desarrolla investigación, docencia y trabajo territorial en la cordillera del sur andino, con especial interés en las relaciones entre memoria, territorio ycultura mapuche-pewenche. Además, Taroppio cuenta con un postgrado en Psicología Transpersonal, por lo que su trabajo combina antropología, memoria territorial y escritura etnográfica,explorando las formas de habitar y comprender la cordillera.
Con muestras artesanales, folclóricas, gastronómicas y exposiciones vinculadas al mundo marino, la actividad buscó relevar las costumbres, el patrimonio y el modo de vida de este emblemático sector costero de Antofagasta. La iniciativa, impulsada por organizaciones de la comunidad y apoyada por Escondida | BHP, convocó a agrupaciones sociales, culturales, religiosas y productivas del sector, quienes compartieron con vecinos y visitantes parte de su historia, expresiones culturales y trabajo territorial, fortaleciendo el sentido de pertenencia e identidad local. La feria también permitió poner en valor la estrecha relación histórica de Coloso con el mar, su tradición pesquera y su relevancia como parte del patrimonio cultural y social del borde costero de Antofagasta.
El destacado pintor, académico y gestor cultural Waldo Valenzuela Maturana falleció este 31 de marzo de 2026 a los 94 años, dejando un profundo legado en el desarrollo artístico del norte de Chile. Nacido en 1932 en la ciudad de Ovalle, Valenzuela es ampliamente reconocido como el “padre de la plástica antofagastina”, por su decisiva influencia en la formación y proyección de las artes visuales en la Región de Antofagasta. El artista llegó a Antofagasta en 1960, ciudad donde desarrolló gran parte de su trayectoria artística y docente. Con el paso de los años se convirtió en una figura fundamental para el impulso de la pintura en la zona, así como en la formación de nuevas generaciones de creadores. Su obra transitó por distintas etapas. En una primera fase abordó el llamado “Chile profundo”, con una pintura realista y costumbrista inspirada en los paisajes de la zona central y los valles transversales. Posteriormente desarrolló una etapa de contenido religioso, con influencias del arte bizantino. Más tarde evolucionó hacia el realismo mágico, integrando como ejes el paisaje del norte de Chile, la figura femenina y la imagen de Cristo. Valenzuela también destacó por su labor formativa. Fue maestro de numerosos artistas en el Liceo Experimental Artístico de Antofagasta (LEA), la Universidad Católica del Norte y la Universidad de Antofagasta, consolidándose como una referencia para la escena cultural regional. Entre sus aportes más importantes destaca la creación y gestión de la exposición colectiva “Cristo en el Arte”, iniciativa que se realiza en Antofagasta desde 1978 y que se transformó en un relevante espacio de encuentro para artistas. Durante su trayectoria recibió importantes reconocimientos, entre ellos el Ancla de Oro en 1998 y el Premio Regional de las Culturas “Linterna de Papel” en 2023. En 2019, la pinacoteca del Liceo Experimental Artístico fue bautizada con su nombre en honor a su legado. Además de su trabajo pictórico, fue coautor del libro Historia del Arte en la Región de Antofagasta (2018), una investigación que recoge la evolución estética del territorio desde tiempos prehispánicos hasta la actualidad. Con su obra, su enseñanza y su compromiso con la cultura, Waldo Valenzuela Maturana dejó una huella profunda en la historia artística de Antofagasta y del norte del país. Sus funerales se realizan en la Pinacoteca Waldo Valenzuela Maturana, ubicada en calle Coquimbo 819, Liceo Experimental Artístico : Martes: Responso de 20:00 a 21:00 hrs. Miércoles: Velatorio durante todo el día en la Pinacoteca. Jueves: – 09:00 hrs: Misa en la Basílica Corazón de María – Posteriormente: Traslado al Parque del Recuerdo
La Municipalidad de Antofagasta cursó multas por un total de 2.210 Unidades Tributarias Mensuales (UTM) —equivalentes a $153.840.310 aproximadamente — a la productora responsable del Festival Aniversario Antofagasta 2026, luego de constatar diversos incumplimientos contractuales relacionados con la transmisión del evento y la presentación de artistas comprometidos en la propuesta técnica. El detalle de las sanciones quedó establecido en el Informe de Multa N°01/2026, elaborado por la unidad técnica de la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco), instancia encargada de fiscalizar el cumplimiento del contrato suscrito entre el municipio y las productoras UTP Eventos SpA y Koika Producciones SpA. De acuerdo con el documento, fechado el 26 de febrero de 2026, uno de los principales incumplimientos se relaciona con las condiciones de transmisión del festival, establecidas en las bases técnicas de la licitación. Estas exigían implementar un circuito cerrado de televisión, emitir la señal en pantallas del evento, disponer del streaming oficial y contar con los derechos de transmisión de todos los artistas para su difusión por televisión abierta local. Sin embargo, el informe señala que el festival no fue emitido por un canal de televisión, lo que generó multas de 30 UTM por jornada en los días 11, 12 y 13 de febrero. Además, se detectó que algunos espectáculos no contaban con autorización para la transmisión completa de sus presentaciones. Entre los casos observados figuran artistas como Marcelo Valverde, Los Bunkers, Myriam Hernández y Sergio Freire, lo que derivó en sanciones adicionales por cada jornada evaluada. El documento también establece multas por la no presentación de artistas que formaban parte de la propuesta artística adjudicada en la licitación, considerada una de las faltas más graves del contrato. Según el informe, no se concretaron las presentaciones de Pablo Alborán, Los Fabulosos Cadillacs, Kidd Voodoo y Beto Cuevas, cada uno con una multa de 500 UTM, sumando 2.000 UTM en sanciones por este concepto. El informe municipal indica además que, al 26 de febrero de 2026, no existía un decreto que autorizara oficialmente el reemplazo de estos artistas, lo que fundamentó la aplicación de las multas. La programación original presentada por la productora contemplaba tres jornadas temáticas : una Noche Rock, con Dios Salve a la Reina, Los Tres y Beto Cuevas; una Noche Karaoke, con Pablo Alborán, Myriam Hernández y Natalino; y una Noche de Fiesta, con Los Fabulosos Cadillacs, Kidd Voodoo y La Nueva Ola. Parte de esta parrilla finalmente no se concretó según lo comprometido en el contrato. Tras la revisión técnica, la Dirección de Desarrollo Comunitario concluyó que las faltas detectadas ameritaban sanciones económicas, totalizando las 2.210 UTM en multas, equivalentes a más de 153 millones de pesos, las que fueron formalizadas como parte del proceso de fiscalización del contrato del evento aniversario de la ciudad. El informe fue firmado por la secretaria técnica Silvia Vinces Incio y la directora de Dideco, Yantiel Calderón Valenzuela, quienes certificaron el resultado de la revisión administrativa del festival.
Después de más de seis décadas de funcionamiento, el histórico Emporio y Fábrica de Empanadas “El Salitre” anunció el cierre definitivo de sus puertas, marcando el fin de uno de los negocios más tradicionales y queridos de la comuna de Antofagasta. Durante 63 años, el local fue un punto de encuentro para generaciones de antofagastinos y visitantes, quienes lo convirtieron en una parada obligada, especialmente los domingos, cuando largas filas se formaban para adquirir sus reconocidas empanadas, preparadas con una receta única que con el tiempo se transformó en un verdadero símbolo gastronómico de la ciudad. Sin embargo, El Salitre no solo era un espacio dedicado a la cocina. Su interior albergaba una valiosa colección de objetos vinculados a la historia del norte de Chile, desde sus primeros años. A ello se sumaban piezas relacionadas con la llegada de familias croatas al norte del país, transformando el lugar en una especie de museo vivo que resguardaba parte de la memoria local. El emporio fue atendido durante décadas por su propio dueño, integrante de una familia de origen croata que mantuvo viva la tradición del local y el vínculo con la comunidad. Con el paso de los años, el establecimiento se consolidó como uno de los pocos negocios de antaño que aún permanecían activos en la ciudad. A través de un comunicado, la familia Matijasevic —integrada por Bernardo, Dinka, Jadranka y Bernardo Jugoslav— informó a su clientela que, tras 63 años de atención, el Emporio y Fábrica de Empanadas “El Salitre” cerrará sus puertas de manera definitiva, agradeciendo el cariño y la preferencia de quienes durante décadas fueron parte de su historia. Con su cierre, Antofagasta pierde uno de sus espacios más emblemáticos y patrimoniales de la ciudad, donde la gastronomía, la tradición y la memoria del norte se encontraron durante más de medio siglo.
Durante abril, en el marco del Mes del Libro, se realizó el lanzamiento oficial el libro “Memorias del Volcán Copahue: una antropología del territorio pewenche, escrito por la es antropóloga y doctora en Educación, Dafne Taroppio Jerez. A partir de relatos orales, archivos históricos y un trabajo de campo prolongado, la obra invita a redescubrir las formas de habitar y experimentar la cordillera en torno al volcán Copahue, ubicado entre la Región del Biobío, en Chile, y la provincia de Neuquén, en Argentina. Desde una mirada antropológica, la investigación muestra cómo las comunidades pewenche han mantenido históricamente una relación profunda con el volcán y la cordillera, en un espacio atravesado por desplazamientos, vínculos interétnicos y transformaciones sociales y territoriales. En su interior, la publicación incorpora además pinturas al óleo del artista nacional Álvaro Bindis, inspiradas en el paso Copahue como antigua ruta cordillerana entre Chile y Argentina. Memorias del volcán Copahue propone unareflexión sobre memoria, experiencia humana y territorio, invitando a recorrer la montaña desde sus relatos, silencios y memorias. Dentro del libro, el volcán aparece como una presencia viva dentro de la experiencia cotidiana y la memoria de quienes habitan la cordillera. Por su parte, la autora se destaca por su vasta trayectoria de más de veinte años, donde desarrolla investigación, docencia y trabajo territorial en la cordillera del sur andino, con especial interés en las relaciones entre memoria, territorio ycultura mapuche-pewenche. Además, Taroppio cuenta con un postgrado en Psicología Transpersonal, por lo que su trabajo combina antropología, memoria territorial y escritura etnográfica,explorando las formas de habitar y comprender la cordillera.
Con muestras artesanales, folclóricas, gastronómicas y exposiciones vinculadas al mundo marino, la actividad buscó relevar las costumbres, el patrimonio y el modo de vida de este emblemático sector costero de Antofagasta. La iniciativa, impulsada por organizaciones de la comunidad y apoyada por Escondida | BHP, convocó a agrupaciones sociales, culturales, religiosas y productivas del sector, quienes compartieron con vecinos y visitantes parte de su historia, expresiones culturales y trabajo territorial, fortaleciendo el sentido de pertenencia e identidad local. La feria también permitió poner en valor la estrecha relación histórica de Coloso con el mar, su tradición pesquera y su relevancia como parte del patrimonio cultural y social del borde costero de Antofagasta.
El destacado pintor, académico y gestor cultural Waldo Valenzuela Maturana falleció este 31 de marzo de 2026 a los 94 años, dejando un profundo legado en el desarrollo artístico del norte de Chile. Nacido en 1932 en la ciudad de Ovalle, Valenzuela es ampliamente reconocido como el “padre de la plástica antofagastina”, por su decisiva influencia en la formación y proyección de las artes visuales en la Región de Antofagasta. El artista llegó a Antofagasta en 1960, ciudad donde desarrolló gran parte de su trayectoria artística y docente. Con el paso de los años se convirtió en una figura fundamental para el impulso de la pintura en la zona, así como en la formación de nuevas generaciones de creadores. Su obra transitó por distintas etapas. En una primera fase abordó el llamado “Chile profundo”, con una pintura realista y costumbrista inspirada en los paisajes de la zona central y los valles transversales. Posteriormente desarrolló una etapa de contenido religioso, con influencias del arte bizantino. Más tarde evolucionó hacia el realismo mágico, integrando como ejes el paisaje del norte de Chile, la figura femenina y la imagen de Cristo. Valenzuela también destacó por su labor formativa. Fue maestro de numerosos artistas en el Liceo Experimental Artístico de Antofagasta (LEA), la Universidad Católica del Norte y la Universidad de Antofagasta, consolidándose como una referencia para la escena cultural regional. Entre sus aportes más importantes destaca la creación y gestión de la exposición colectiva “Cristo en el Arte”, iniciativa que se realiza en Antofagasta desde 1978 y que se transformó en un relevante espacio de encuentro para artistas. Durante su trayectoria recibió importantes reconocimientos, entre ellos el Ancla de Oro en 1998 y el Premio Regional de las Culturas “Linterna de Papel” en 2023. En 2019, la pinacoteca del Liceo Experimental Artístico fue bautizada con su nombre en honor a su legado. Además de su trabajo pictórico, fue coautor del libro Historia del Arte en la Región de Antofagasta (2018), una investigación que recoge la evolución estética del territorio desde tiempos prehispánicos hasta la actualidad. Con su obra, su enseñanza y su compromiso con la cultura, Waldo Valenzuela Maturana dejó una huella profunda en la historia artística de Antofagasta y del norte del país. Sus funerales se realizan en la Pinacoteca Waldo Valenzuela Maturana, ubicada en calle Coquimbo 819, Liceo Experimental Artístico : Martes: Responso de 20:00 a 21:00 hrs. Miércoles: Velatorio durante todo el día en la Pinacoteca. Jueves: – 09:00 hrs: Misa en la Basílica Corazón de María – Posteriormente: Traslado al Parque del Recuerdo
La Municipalidad de Antofagasta cursó multas por un total de 2.210 Unidades Tributarias Mensuales (UTM) —equivalentes a $153.840.310 aproximadamente — a la productora responsable del Festival Aniversario Antofagasta 2026, luego de constatar diversos incumplimientos contractuales relacionados con la transmisión del evento y la presentación de artistas comprometidos en la propuesta técnica. El detalle de las sanciones quedó establecido en el Informe de Multa N°01/2026, elaborado por la unidad técnica de la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco), instancia encargada de fiscalizar el cumplimiento del contrato suscrito entre el municipio y las productoras UTP Eventos SpA y Koika Producciones SpA. De acuerdo con el documento, fechado el 26 de febrero de 2026, uno de los principales incumplimientos se relaciona con las condiciones de transmisión del festival, establecidas en las bases técnicas de la licitación. Estas exigían implementar un circuito cerrado de televisión, emitir la señal en pantallas del evento, disponer del streaming oficial y contar con los derechos de transmisión de todos los artistas para su difusión por televisión abierta local. Sin embargo, el informe señala que el festival no fue emitido por un canal de televisión, lo que generó multas de 30 UTM por jornada en los días 11, 12 y 13 de febrero. Además, se detectó que algunos espectáculos no contaban con autorización para la transmisión completa de sus presentaciones. Entre los casos observados figuran artistas como Marcelo Valverde, Los Bunkers, Myriam Hernández y Sergio Freire, lo que derivó en sanciones adicionales por cada jornada evaluada. El documento también establece multas por la no presentación de artistas que formaban parte de la propuesta artística adjudicada en la licitación, considerada una de las faltas más graves del contrato. Según el informe, no se concretaron las presentaciones de Pablo Alborán, Los Fabulosos Cadillacs, Kidd Voodoo y Beto Cuevas, cada uno con una multa de 500 UTM, sumando 2.000 UTM en sanciones por este concepto. El informe municipal indica además que, al 26 de febrero de 2026, no existía un decreto que autorizara oficialmente el reemplazo de estos artistas, lo que fundamentó la aplicación de las multas. La programación original presentada por la productora contemplaba tres jornadas temáticas : una Noche Rock, con Dios Salve a la Reina, Los Tres y Beto Cuevas; una Noche Karaoke, con Pablo Alborán, Myriam Hernández y Natalino; y una Noche de Fiesta, con Los Fabulosos Cadillacs, Kidd Voodoo y La Nueva Ola. Parte de esta parrilla finalmente no se concretó según lo comprometido en el contrato. Tras la revisión técnica, la Dirección de Desarrollo Comunitario concluyó que las faltas detectadas ameritaban sanciones económicas, totalizando las 2.210 UTM en multas, equivalentes a más de 153 millones de pesos, las que fueron formalizadas como parte del proceso de fiscalización del contrato del evento aniversario de la ciudad. El informe fue firmado por la secretaria técnica Silvia Vinces Incio y la directora de Dideco, Yantiel Calderón Valenzuela, quienes certificaron el resultado de la revisión administrativa del festival.
Después de más de seis décadas de funcionamiento, el histórico Emporio y Fábrica de Empanadas “El Salitre” anunció el cierre definitivo de sus puertas, marcando el fin de uno de los negocios más tradicionales y queridos de la comuna de Antofagasta. Durante 63 años, el local fue un punto de encuentro para generaciones de antofagastinos y visitantes, quienes lo convirtieron en una parada obligada, especialmente los domingos, cuando largas filas se formaban para adquirir sus reconocidas empanadas, preparadas con una receta única que con el tiempo se transformó en un verdadero símbolo gastronómico de la ciudad. Sin embargo, El Salitre no solo era un espacio dedicado a la cocina. Su interior albergaba una valiosa colección de objetos vinculados a la historia del norte de Chile, desde sus primeros años. A ello se sumaban piezas relacionadas con la llegada de familias croatas al norte del país, transformando el lugar en una especie de museo vivo que resguardaba parte de la memoria local. El emporio fue atendido durante décadas por su propio dueño, integrante de una familia de origen croata que mantuvo viva la tradición del local y el vínculo con la comunidad. Con el paso de los años, el establecimiento se consolidó como uno de los pocos negocios de antaño que aún permanecían activos en la ciudad. A través de un comunicado, la familia Matijasevic —integrada por Bernardo, Dinka, Jadranka y Bernardo Jugoslav— informó a su clientela que, tras 63 años de atención, el Emporio y Fábrica de Empanadas “El Salitre” cerrará sus puertas de manera definitiva, agradeciendo el cariño y la preferencia de quienes durante décadas fueron parte de su historia. Con su cierre, Antofagasta pierde uno de sus espacios más emblemáticos y patrimoniales de la ciudad, donde la gastronomía, la tradición y la memoria del norte se encontraron durante más de medio siglo.