Tras una serie de cuestionamientos sobre la necesidad de las ciclovías en Antofagasta, el Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) reafirma su visión de crear un sistema de vías inclusivas para todos y todas. El proyecto, que busca conectar diversas ciclorutas en la ciudad, es una de las acciones clave que se está llevando a cabo en la construcción de infraestructura urbana en la región. Ante esto, el director de Serviu, Víctor Gálvez, destacó que las obras, que actualmente muestran un avance del 5%, permitirán conectar tramos ya existentes de ciclovías, haciendo más segura y accesible la bicicleta como medio de transporte. El proyecto de ciclovías en Eduardo Orchard es parte de una estrategia mayor que busca conectar los distintos tramos existentes en la ciudad. Hoy se critica su construcción alegando baja demanda, pero es un error esperar alta circulación en una red aún inconexa, explicó Gálvez. Por eso, estamos construyendo la infraestructura base que permitirá que más personas opten por la bicicleta de forma segura, como ocurre en ciudades líderes en movilidad sustentable. Asimismo, el proyecto de ciclovías que fue diseñado en 2021, contó con la participación activa de la comunidad a través de talleres y videoconferencias abiertas, en los cuales los ciudadanos pudieron aportar ideas y sugerencias. Durante el proceso, los propios conductores de microbuses pidieron que la ciclovía se ubicara en la pista izquierda para evitar interferir con la subida y bajada de pasajeros. Además, el proyecto recibió la aprobación técnica de todos los organismos pertinentes, incluyendo el Municipio y el Concejo Comunal, quienes se comprometieron con su futura mantención. Así también, las obras de construcción de las ciclorutas en Eduardo Orchard comenzaron en septiembre de 2024 y se espera que finalicen en julio de 2026. Con una extensión de 8,3 km, se sumarán a los 13 km del Ministerio de Obras Públicas (MOP) en la costanera y los 15 km del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU), consolidando una red de 36 km de movilidad activa en la ciudad. Dado lo anterior, Gálvez comparó el crecimiento de las ciclovías con el de las vías para vehículos, mencionando que, mientras que existen más de 1.200 km de calles para autos, solo un 2% (28 km) están destinados a bicicletas. La experiencia demuestra que la demanda aumenta cuando se da infraestructura segura y continua, subrayó. Finalmente, desde Serviu señalaron que el objetivo de estas obras también es reutilizar espacios públicos, actualmente ocupados por estacionamientos ilegales, transformándolos en áreas dedicadas a la movilidad activa. Además, se instalarán contadores automáticos para monitorear el uso de las ciclovías, y se aseguró que la evaluación de la infraestructura debe centrarse en su impacto a largo plazo, más que en su uso inmediato. Es una inversión moderada que apunta a una ciudad moderna, equitativa y saludable, donde las personas tengan más y mejores opciones de moverse, concluyó Gálvez.
Una gran cantidad de vecinos y representantes del transporte público se reunieron ayer en la calle Eduardo Orchard para manifestar su rechazo a las ciclovías recientemente implementadas en esa arteria de Antofagasta. La instalación de estas nuevas rutas para bicicletas ha generado severos inconvenientes en el tráfico vehicular y ha afectado la calidad de vida de los residentes locales. El encuentro, que se desarrolló entre las calles Poupin y General Velásquez, tuvo una duración de más de 30 minutos, en los cuales no se vio a ninguna bicicleta transitando por la ciclovía. En su lugar, los vehículos particulares, taxibuses y otros autos de servicio tuvieron que pasar sobre la misma, debido a la escasez de espacio disponible. Ante esto, el alcalde de Antofagasta, Sacha Razmilic, expresó su preocupación por la falta de planificación de este tipo de infraestructura. “Estamos acompañando tanto a los vecinos como a los dirigentes del transporte público mayor. Hoy los vecinos están muy complicados, se generan tacos al reducirse las vías de circulación”, señaló el edil, quien además explicó que aunque las autorizaciones para la implementación de las ciclovías fueron otorgadas por la administración anterior, la nueva gestión ha buscado acercarse al Serviu para discutir el diseño, particularmente el de la ciclovía en Eduardo Orchard, que está a tan solo dos cuadras de otra ubicada en el Parque Brasil. Asimismo, el alcalde también destacó que el proyecto no cumple con las características necesarias para un transporte inclusivo, y mencionó que muchas de las ciclovías, como la de la calle Carlos Oviedo Cavada, tienen un bajo uso. “Lamentablemente, estos proyectos se imponen desde Santiago”, agregó. Por su parte, Elena Martínez, presidenta de la Junta de Vecinos Estadio Regional, quien también es usuaria de ciclovías, señaló que aunque no se oponen a la implementación de este tipo de infraestructura, consideran que la ciclovía en la calle Eduardo Orchard es insegura y mal diseñada. “Nunca fuimos considerados en la socialización del proyecto. Estas ciclovías fueron instaladas en calles estrechas, lo que ha generado varios problemas para los residentes”, comentó Martínez. Así también, Fernando Castillo, presidente de la Agrupación de Transportes E-Trant, destacó que llevan más de cinco años luchando por un diseño adecuado de las ciclovías. “Si bien apoyamos la creación de ciclovías, el diseño actual es pésimo, ya que se ubican en las rutas del transporte público, reduciendo el espacio disponible para los vehículos. Esto nos afecta enormemente, ya que transportamos a 180.000 personas al día, y la pérdida de tiempo en los desplazamientos es una consecuencia directa”, precisó Castillo. Finalmente, Carlos Zurita, presidente de la Asociación de Dueños de Taxibuses de Antofagasta (Adutax), subrayó que los gremios de locomoción colectiva deben ser parte de las discusiones previas a la implementación de proyectos como este. “Nosotros somos los expertos en este tipo de proyectos, y creemos que Serviu debería habernos convocado antes de la ejecución de la obra para poder conciliar las necesidades de los transportistas con los objetivos de la ciudad”, concluyó Zurita.
Tras una serie de cuestionamientos sobre la necesidad de las ciclovías en Antofagasta, el Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) reafirma su visión de crear un sistema de vías inclusivas para todos y todas. El proyecto, que busca conectar diversas ciclorutas en la ciudad, es una de las acciones clave que se está llevando a cabo en la construcción de infraestructura urbana en la región. Ante esto, el director de Serviu, Víctor Gálvez, destacó que las obras, que actualmente muestran un avance del 5%, permitirán conectar tramos ya existentes de ciclovías, haciendo más segura y accesible la bicicleta como medio de transporte. El proyecto de ciclovías en Eduardo Orchard es parte de una estrategia mayor que busca conectar los distintos tramos existentes en la ciudad. Hoy se critica su construcción alegando baja demanda, pero es un error esperar alta circulación en una red aún inconexa, explicó Gálvez. Por eso, estamos construyendo la infraestructura base que permitirá que más personas opten por la bicicleta de forma segura, como ocurre en ciudades líderes en movilidad sustentable. Asimismo, el proyecto de ciclovías que fue diseñado en 2021, contó con la participación activa de la comunidad a través de talleres y videoconferencias abiertas, en los cuales los ciudadanos pudieron aportar ideas y sugerencias. Durante el proceso, los propios conductores de microbuses pidieron que la ciclovía se ubicara en la pista izquierda para evitar interferir con la subida y bajada de pasajeros. Además, el proyecto recibió la aprobación técnica de todos los organismos pertinentes, incluyendo el Municipio y el Concejo Comunal, quienes se comprometieron con su futura mantención. Así también, las obras de construcción de las ciclorutas en Eduardo Orchard comenzaron en septiembre de 2024 y se espera que finalicen en julio de 2026. Con una extensión de 8,3 km, se sumarán a los 13 km del Ministerio de Obras Públicas (MOP) en la costanera y los 15 km del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU), consolidando una red de 36 km de movilidad activa en la ciudad. Dado lo anterior, Gálvez comparó el crecimiento de las ciclovías con el de las vías para vehículos, mencionando que, mientras que existen más de 1.200 km de calles para autos, solo un 2% (28 km) están destinados a bicicletas. La experiencia demuestra que la demanda aumenta cuando se da infraestructura segura y continua, subrayó. Finalmente, desde Serviu señalaron que el objetivo de estas obras también es reutilizar espacios públicos, actualmente ocupados por estacionamientos ilegales, transformándolos en áreas dedicadas a la movilidad activa. Además, se instalarán contadores automáticos para monitorear el uso de las ciclovías, y se aseguró que la evaluación de la infraestructura debe centrarse en su impacto a largo plazo, más que en su uso inmediato. Es una inversión moderada que apunta a una ciudad moderna, equitativa y saludable, donde las personas tengan más y mejores opciones de moverse, concluyó Gálvez.
Una gran cantidad de vecinos y representantes del transporte público se reunieron ayer en la calle Eduardo Orchard para manifestar su rechazo a las ciclovías recientemente implementadas en esa arteria de Antofagasta. La instalación de estas nuevas rutas para bicicletas ha generado severos inconvenientes en el tráfico vehicular y ha afectado la calidad de vida de los residentes locales. El encuentro, que se desarrolló entre las calles Poupin y General Velásquez, tuvo una duración de más de 30 minutos, en los cuales no se vio a ninguna bicicleta transitando por la ciclovía. En su lugar, los vehículos particulares, taxibuses y otros autos de servicio tuvieron que pasar sobre la misma, debido a la escasez de espacio disponible. Ante esto, el alcalde de Antofagasta, Sacha Razmilic, expresó su preocupación por la falta de planificación de este tipo de infraestructura. “Estamos acompañando tanto a los vecinos como a los dirigentes del transporte público mayor. Hoy los vecinos están muy complicados, se generan tacos al reducirse las vías de circulación”, señaló el edil, quien además explicó que aunque las autorizaciones para la implementación de las ciclovías fueron otorgadas por la administración anterior, la nueva gestión ha buscado acercarse al Serviu para discutir el diseño, particularmente el de la ciclovía en Eduardo Orchard, que está a tan solo dos cuadras de otra ubicada en el Parque Brasil. Asimismo, el alcalde también destacó que el proyecto no cumple con las características necesarias para un transporte inclusivo, y mencionó que muchas de las ciclovías, como la de la calle Carlos Oviedo Cavada, tienen un bajo uso. “Lamentablemente, estos proyectos se imponen desde Santiago”, agregó. Por su parte, Elena Martínez, presidenta de la Junta de Vecinos Estadio Regional, quien también es usuaria de ciclovías, señaló que aunque no se oponen a la implementación de este tipo de infraestructura, consideran que la ciclovía en la calle Eduardo Orchard es insegura y mal diseñada. “Nunca fuimos considerados en la socialización del proyecto. Estas ciclovías fueron instaladas en calles estrechas, lo que ha generado varios problemas para los residentes”, comentó Martínez. Así también, Fernando Castillo, presidente de la Agrupación de Transportes E-Trant, destacó que llevan más de cinco años luchando por un diseño adecuado de las ciclovías. “Si bien apoyamos la creación de ciclovías, el diseño actual es pésimo, ya que se ubican en las rutas del transporte público, reduciendo el espacio disponible para los vehículos. Esto nos afecta enormemente, ya que transportamos a 180.000 personas al día, y la pérdida de tiempo en los desplazamientos es una consecuencia directa”, precisó Castillo. Finalmente, Carlos Zurita, presidente de la Asociación de Dueños de Taxibuses de Antofagasta (Adutax), subrayó que los gremios de locomoción colectiva deben ser parte de las discusiones previas a la implementación de proyectos como este. “Nosotros somos los expertos en este tipo de proyectos, y creemos que Serviu debería habernos convocado antes de la ejecución de la obra para poder conciliar las necesidades de los transportistas con los objetivos de la ciudad”, concluyó Zurita.