Por la tarde de este viernes, y en plena audiencia de juicio oral vía telemática en Concepción, Región del Biobío, un interno fue apuñalado por otro recluso, mientras comparecía ante el tribunal penquista. La abogada defensora del reo agredido, Ángela Contreras, confirmó que la situación ocurrió durante la audiencia, pese a que el sujeto se encontraba en un lugar especialmente acondicionado para participar de audiencias telemáticas con resguardo de Gendarmería. “En la mitad de la audiencia, el interno al cual yo represento estaba conectado mediante la plataforma Zoom desde el CPP Biobío, en un momento en que estábamos entrevistando a un testigo, se acerca por la espalda de él otro interno y, sin que Gendarmería se percate, y lo apuñala en el tórax, en un sector cercano al hombro”, explicó la jurista. “No fue, afortunadamente, de mayor gravedad en esta ocasión, pero me parece que es una muestra más de la terrible crisis carcelaria en la que estamos y en la situación dramática en la que estamos al interior del penal, ya que es el mismo penal donde hace unos días decapitaron a otro interno”, agregó la penalista. La defensora aseguró que es tercera vez que el reo es agredido. La primera vez se produjo en abril de este año cuando la vida del sujeto incluso estuvo en peligro, por lo que tuvo que ser intervenido en el Hospital Regional de Concepción. Contreras además adelantó que pedirán el traslado de su defendido a otro centro penitenciario por medidas de seguridad. Cabe recordar, que hace menos de una semana, en la Cárcel de Concepción, un reo -Vincent González Aguirre- fue decapitado por otro- Diego Valdés San Martín- en su celda, donde además se encontraron símbolos satánicos, lo que significó el traslado del agresor a la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago.
Este martes, el ministro de Justicia, Jaime Gajardo, salió al paso y abordó la inusitada -y con todo, polémica- situación ocurrida en el Centro Penitenciario Biobío, en Concepción, luego de que Gendarmería encontrara a un reo decapitado dentro de su celda. El hecho, suscitado en el Módulo 42, fue calificado por las autoridades como un caso inédito en el sistema penitenciario chileno. Según un comunicado de la Dirección Regional de Gendarmería del Bío Bío, en el lugar se halló una biblia, escritos satánicos, sangre en las paredes con la inscripción “666”, el cadáver sobre la cama y su cabeza a un costado mirando hacia la puerta; todo en directa relación a un posible ritual satánico. En este contexto, el titular de la cartera explicó las medidas investigativas y administrativas que se están implementando para esclarecer los hechos y mejorar las falencias detectadas. “El día de ayer dispusimos varias medidas inmediatas. El subsecretario de Justicia y el director nacional de Gendarmería se trasladaron al penal, donde se inició un sumario administrativo para esclarecer los hechos. Esta investigación se llevará a cabo con la mayor celeridad posible para determinar las motivaciones del agresor y evaluar la necesidad de nuevas acciones”, señaló desde La Moneda. De igual forma, agregó que se reforzarán los turnos nocturnos dentro de Gendarmería para evitar situaciones similares, destacando que la decisión de agilizar el sumario fue tomada para esclarecer rápidamente los hechos.Al ser consultado sobre posibles medidas adicionales, el personero de Gobierno indicó que éstas se evaluarán en el camino. “Este es un hecho grave y sin precedentes en el sistema penitenciario chileno. A pesar de que la cárcel no presenta sobrepoblación, se deben reforzar las medidas para que esto no vuelva a ocurrir en ningún penal del país”, enfatizó el secretario de Estado. “En nuestro país no ocurre lo que ocurre en otros países de la región, donde quienes administran el establecimiento penitenciario son los propios internos y el Estado después tiene que ir a retomar el control de esa cárcel. Y eso lo hemos visto muy recientemente en varios países de la región. Eso en nuestro país no ocurre ”, fustigó. Como último punto, Gajardo refrendó que “cuando recibimos Gendarmería refrendó que cuando recibimos Gendarmería, existía sólo un vehículo parcialmente blindado para traslados de alto riesgo; ahora contamos con una flota de vehículos blindados”. También resaltó que, anteriormente, no existía un sistema de inhibición de telefonía celular en las cárceles, y ahora se ha implementado en el 20% de la población penal, con la meta de llegar al 50% en el próximo año, cerró. Cabe resaltar que el recluso acusado de decapitar a su compañero de celda fue identificado como Diego Valdés de 41 años de edad, para quien fue solicitada la atención de salud mental correspondiente, psicólogo y psiquiatra, para que nuestro representado pueda recibir tratamiento médico adecuado a su estado de salud mental, esto en el hospital penal, preferentemente y de forma inmediata o urgente”, confirmó María Cristina Melgarejo, coordinadora de la defensoría pública penitenciaria.
Esta mañana, funcionarios de Gendarmería de Chile encontraron el cuerpo sin vida de un recluso en el Centro Penitenciario de Concepció n, ubicado en la región del Bío Bío . El hallazgo se produjo poco después de las 9:00 horas, durante un chequeo de rutina en el módulo 42 del establecimiento, cuando los gendarmes notaron la ausencia de uno de los internos. Al realizar una investigación más detallada , descubrió el cadáver de la víctima en una celda que compartía. Ante esto, inmediatamente después del descubrimiento, se activaron los protocolos de investigación. Personal de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) y del equipo ECOH de la Fiscalía Regional llegaron al lugar para iniciar las primeras diligencias, con el objetivo de esclarecer las circunstancias. Asimismo, el fiscal Michelangelo Bianchi, encargado del caso, confirmó que el sitio del suceso fue identificado y que la investigación está orientada a determinar las causas y responsables del homicidio. “Tenemos un sitio del suceso por un eventual homicidio. Hay que ver la situación en la que ocurrió”. Hasta el momento, no se ha revelado la identidad de la víctima ni si existen sospechosos en el crimen. La policía sigue recogiendo testimonios y pruebas dentro del establecimiento penitenciario.
Este martes por la mañana, la Policía de Investigaciones (PDI) detuvo a una mujer en la comuna de Los Ángeles, región de Biobío, tras el hallazgo de cuatro fetos congelados en un refrigerador ubicado en su vivienda en la Villa Las Quintas. La acusada, quien se encontraba cumpliendo arresto domiciliario por un caso de infanticidio descubierto en octubre pasado, fue detenida y puesta a disposición del Tribunal de Garantía para su respectivo control de detención. Ante esto, el nuevo hallazgo fue reportado por el dueño de la vivienda, quien previamente había denunciado a la mujer después de encontrar otro feto en su refrigerador. En el mismo inmueble, el 27 de octubre, se descubrió el cadáver de un recién nacido, lo que llevó a la detención de la madre por el delito de infanticidio. Según el Ministerio Público, la imputada había sabido de su embarazo meses antes, pero no asistió a controles médicos. Finalmente, se indicó que, entre agosto y principios de octubre, la mujer dio a luz en su hogar, dejando a su bebé viva en una bañera y abandonándola para luego colocar su cuerpo en una bolsa y guardarlo en el refrigerador.
Por la tarde de este viernes, y en plena audiencia de juicio oral vía telemática en Concepción, Región del Biobío, un interno fue apuñalado por otro recluso, mientras comparecía ante el tribunal penquista. La abogada defensora del reo agredido, Ángela Contreras, confirmó que la situación ocurrió durante la audiencia, pese a que el sujeto se encontraba en un lugar especialmente acondicionado para participar de audiencias telemáticas con resguardo de Gendarmería. “En la mitad de la audiencia, el interno al cual yo represento estaba conectado mediante la plataforma Zoom desde el CPP Biobío, en un momento en que estábamos entrevistando a un testigo, se acerca por la espalda de él otro interno y, sin que Gendarmería se percate, y lo apuñala en el tórax, en un sector cercano al hombro”, explicó la jurista. “No fue, afortunadamente, de mayor gravedad en esta ocasión, pero me parece que es una muestra más de la terrible crisis carcelaria en la que estamos y en la situación dramática en la que estamos al interior del penal, ya que es el mismo penal donde hace unos días decapitaron a otro interno”, agregó la penalista. La defensora aseguró que es tercera vez que el reo es agredido. La primera vez se produjo en abril de este año cuando la vida del sujeto incluso estuvo en peligro, por lo que tuvo que ser intervenido en el Hospital Regional de Concepción. Contreras además adelantó que pedirán el traslado de su defendido a otro centro penitenciario por medidas de seguridad. Cabe recordar, que hace menos de una semana, en la Cárcel de Concepción, un reo -Vincent González Aguirre- fue decapitado por otro- Diego Valdés San Martín- en su celda, donde además se encontraron símbolos satánicos, lo que significó el traslado del agresor a la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago.
Este martes, el ministro de Justicia, Jaime Gajardo, salió al paso y abordó la inusitada -y con todo, polémica- situación ocurrida en el Centro Penitenciario Biobío, en Concepción, luego de que Gendarmería encontrara a un reo decapitado dentro de su celda. El hecho, suscitado en el Módulo 42, fue calificado por las autoridades como un caso inédito en el sistema penitenciario chileno. Según un comunicado de la Dirección Regional de Gendarmería del Bío Bío, en el lugar se halló una biblia, escritos satánicos, sangre en las paredes con la inscripción “666”, el cadáver sobre la cama y su cabeza a un costado mirando hacia la puerta; todo en directa relación a un posible ritual satánico. En este contexto, el titular de la cartera explicó las medidas investigativas y administrativas que se están implementando para esclarecer los hechos y mejorar las falencias detectadas. “El día de ayer dispusimos varias medidas inmediatas. El subsecretario de Justicia y el director nacional de Gendarmería se trasladaron al penal, donde se inició un sumario administrativo para esclarecer los hechos. Esta investigación se llevará a cabo con la mayor celeridad posible para determinar las motivaciones del agresor y evaluar la necesidad de nuevas acciones”, señaló desde La Moneda. De igual forma, agregó que se reforzarán los turnos nocturnos dentro de Gendarmería para evitar situaciones similares, destacando que la decisión de agilizar el sumario fue tomada para esclarecer rápidamente los hechos.Al ser consultado sobre posibles medidas adicionales, el personero de Gobierno indicó que éstas se evaluarán en el camino. “Este es un hecho grave y sin precedentes en el sistema penitenciario chileno. A pesar de que la cárcel no presenta sobrepoblación, se deben reforzar las medidas para que esto no vuelva a ocurrir en ningún penal del país”, enfatizó el secretario de Estado. “En nuestro país no ocurre lo que ocurre en otros países de la región, donde quienes administran el establecimiento penitenciario son los propios internos y el Estado después tiene que ir a retomar el control de esa cárcel. Y eso lo hemos visto muy recientemente en varios países de la región. Eso en nuestro país no ocurre ”, fustigó. Como último punto, Gajardo refrendó que “cuando recibimos Gendarmería refrendó que cuando recibimos Gendarmería, existía sólo un vehículo parcialmente blindado para traslados de alto riesgo; ahora contamos con una flota de vehículos blindados”. También resaltó que, anteriormente, no existía un sistema de inhibición de telefonía celular en las cárceles, y ahora se ha implementado en el 20% de la población penal, con la meta de llegar al 50% en el próximo año, cerró. Cabe resaltar que el recluso acusado de decapitar a su compañero de celda fue identificado como Diego Valdés de 41 años de edad, para quien fue solicitada la atención de salud mental correspondiente, psicólogo y psiquiatra, para que nuestro representado pueda recibir tratamiento médico adecuado a su estado de salud mental, esto en el hospital penal, preferentemente y de forma inmediata o urgente”, confirmó María Cristina Melgarejo, coordinadora de la defensoría pública penitenciaria.
Esta mañana, funcionarios de Gendarmería de Chile encontraron el cuerpo sin vida de un recluso en el Centro Penitenciario de Concepció n, ubicado en la región del Bío Bío . El hallazgo se produjo poco después de las 9:00 horas, durante un chequeo de rutina en el módulo 42 del establecimiento, cuando los gendarmes notaron la ausencia de uno de los internos. Al realizar una investigación más detallada , descubrió el cadáver de la víctima en una celda que compartía. Ante esto, inmediatamente después del descubrimiento, se activaron los protocolos de investigación. Personal de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) y del equipo ECOH de la Fiscalía Regional llegaron al lugar para iniciar las primeras diligencias, con el objetivo de esclarecer las circunstancias. Asimismo, el fiscal Michelangelo Bianchi, encargado del caso, confirmó que el sitio del suceso fue identificado y que la investigación está orientada a determinar las causas y responsables del homicidio. “Tenemos un sitio del suceso por un eventual homicidio. Hay que ver la situación en la que ocurrió”. Hasta el momento, no se ha revelado la identidad de la víctima ni si existen sospechosos en el crimen. La policía sigue recogiendo testimonios y pruebas dentro del establecimiento penitenciario.
Este martes por la mañana, la Policía de Investigaciones (PDI) detuvo a una mujer en la comuna de Los Ángeles, región de Biobío, tras el hallazgo de cuatro fetos congelados en un refrigerador ubicado en su vivienda en la Villa Las Quintas. La acusada, quien se encontraba cumpliendo arresto domiciliario por un caso de infanticidio descubierto en octubre pasado, fue detenida y puesta a disposición del Tribunal de Garantía para su respectivo control de detención. Ante esto, el nuevo hallazgo fue reportado por el dueño de la vivienda, quien previamente había denunciado a la mujer después de encontrar otro feto en su refrigerador. En el mismo inmueble, el 27 de octubre, se descubrió el cadáver de un recién nacido, lo que llevó a la detención de la madre por el delito de infanticidio. Según el Ministerio Público, la imputada había sabido de su embarazo meses antes, pero no asistió a controles médicos. Finalmente, se indicó que, entre agosto y principios de octubre, la mujer dio a luz en su hogar, dejando a su bebé viva en una bañera y abandonándola para luego colocar su cuerpo en una bolsa y guardarlo en el refrigerador.